Lake Lure, un popular destino turístico en el oeste de Carolina del Norte, se prepara para volver a recibir visitantes después de haber permanecido cerrado desde que el huracán Helene provocó una devastación generalizada en septiembre de 2024.
La tormenta dejó daños extensos y escombros en toda la zona, arrasando edificios y muelles, y afectando gravemente uno de los principales atractivos de la localidad: el propio lago.
Desde entonces, cuadrillas de trabajo han estado restaurando y rellenando el lago, y las autoridades indican que el proceso está casi completo. Los líderes municipales esperan una reapertura total para el fin de semana del Día de los Caídos (Memorial Day).
En un comunicado, la ciudad de Lake Lure señaló que los niveles del agua “se están acercando al nivel normal” y que esta fase inicial de reapertura permitirá un acceso público limitado mientras continúan los trabajos de recuperación.
“Esta reapertura gradual está diseñada para priorizar la seguridad mientras se permite un uso recreativo limitado”, indicó la ciudad. “Las condiciones del lago siguen siendo variables y las operaciones de recuperación continúan. Por favor, asegúrese de seguir todas las pautas durante esta fase para garantizar que todo se desarrolle sin problemas”.
Durante esta fase inicial, se permitirá el uso de embarcaciones no motorizadas, así como la pesca y la natación. Sin embargo, actividades como esquí acuático, tubing, wakeboard y otras recreaciones similares no estarán permitidas. Las autoridades también recomiendan a los navegantes extremar precauciones, ya que aún podría haber escombros en el agua.
El huracán Helene fue una de las tormentas más destructivas en la historia del estado, causando daños estimados en 60 mil millones de dólares, destruyendo o afectando más de 185,000 viviendas y provocando 108 muertes en la región.







