Los tlacoyos, un manjar de maíz de origen prehispánico.

Los tlacoyos o tlacoyitos son uno de los platillos más antiguos de nuestro país y cuya receta está casi intacta. 

Se trata de uno de los platillos más populares, antiguos y deliciosos de nuestro país, se preparan con masa de maíz nixtamalizado y tiene una forma ovalada por dentro, esta gordita puede estar rellena básicamente con cualquier cosa, aunque los tlacoyos tradicionales son de haba, frijol o requesón y por fuera, el sabor se complementa con ensalada de nopales, salsa picante y cebolla.

La palabra tlacoyo es una deformación de la palabra náhuatl tlaoyo que significa empanada de maíz desgranado, mientras la voz tlaolli significa granos de maíz secos, tlacualli significa comida, en algunos lugares también se le conoce como tlacoyos, tlacoyito, tlatloyos, tlacoyos, etcétera.

Evidentemente, se trata de un platillo de origen prehispánico, salvo por los ingredientes de origen vacuno, el tlacoyo conserva su preparación original, por si fuera poco, se sigue cocinando de la misma forma que en tiempos antiguos, es decir, al comal.

De acuerdo con las investigaciones, los indígenas de Mesoamérica utilizaban este platillo como provisión durante los largos viajes, llenaban sus itacates con tlacoyos y emprenden largos recorridos a pie, los mesoamericanos no comían más de dos veces al día, sin embargo, la riqueza nutricional del maíz nixtamalizado les proporcionaba las energías suficientes para su arduo trabajo.

Posteriormente, los españoles probaron por primera vez los tlacoyitos en el tianguis de Tlatelolco, tras lo cual empezó la fusión de ingredientes hispanos y originarios.

A los vendedores de comida en los tianguis se les conocía como tlacualnamac, mientras al que vendía específicamente granos de maíz se le conocía como tlaolnamac, gracias a los productos que estas personas vendían, el tlacoyo evolucionó dando lugar a otros productos de maíz como las gorditas, sopes, picadas, etcétera.

Share This Article

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin